Artículo revisado y actualizado en septiembre de 2026
La Terapia de Grupo es el enfoque dominante para el tratamiento de las adicciones. ¡Más del 90% de los programas de tratamiento la emplean! El grupo es mucho más que la suma de los miembros que la componen. Nos gusta pensar en el concepto de grupo como si de un organismo vivo o una célula se tratase.
Es importante señalar que al hablar de terapia de grupo se hace referencia a un proceso guiado o facilitado por profesionales debidamente calificados y entrenados. Para los que suelen confundirse, los procesos que se dan en la terapia de grupo no son iguales que los que se dan en los grupos de ayuda mutua como AA o NA.
Ambos son modelos complementarios de recuperación y, aunque las reuniones se realizan en grupo, los procesos y la forma de interacción son muy diferentes. ¿Por qué? Pues porque la terapia de grupo es un proceso para explorar y mover interacciones que permitan el cambio.
Pensemos en las diferentes personas que conforman un grupo, una que pasa sesiones sin tomar la iniciativa para hablar o siempre espera que le pregunten, otra que se mantiene callada o pasa de todo, otra que habla todo el tiempo, otra que se enfada con la que calla o con la que habla hasta por los codos y así sucesivamente. El terapeuta o facilitador aprovechará todas estas interacciones para que cada uno aprenda sobre sí mismo y sus dificultades tanto a través de su conducta como la de los demás.
El terapeuta también fomentará estilos de comunicación que faciliten cambiar las pautas que llevan a cada miembro del grupo a comportarse de la manera que lo hace. Muchas veces las dificultades que muestran los pacientes en los grupos son las mismas que les causan problemas en su vida cotidiana.
