NUESTRO ENFOQUE
Sin perjuicio del tipo de adicción, siempre ayudamos a la familia.
LAS ADICCIONES QUE TRATAMOS
En Recal tratamos a pacientes que sufren adicciones a sustancias y a comportamientos.
Las sustancias se suelen consumir por separado o combinadas: cannabis, alcohol, opiáceos, cocaína
y otros estimulantes, benzodiacepinas, así como nuevas sustancias psicoactivas.
Algunos comportamientos adictivos son: el juego, el sexo compulsivo y excesivo, la pornografía, las
compras, las deudas o la adicción a la tecnología.
EL MODELO MINNESOTA
Los centros de la Fundación Recal basan su tratamiento en los principios y en los valores del Modelo
Minnesota, implantado en EE.UU. desde hace décadas, y que se ha reproducido en otros países del
mundo.
Valores que inspira el Modelo Minnesota:
1. El tratamiento integral y personalizado del enfermo, teniendo en cuenta el cuerpo, la mente y el espíritu.
2. La abstinencia total y permanente.
3. Promover la implicación en el programa mundial de ayuda mutua de los 12 Pasos.
4. En el plan de tratamiento individual se añaden otras terapias para reforzar el proceso de recuperación.
5. Una comunidad de personas que se ayudan entre ellas por una finalidad compartida, que es la recuperación.
6. Un equipo multidisciplinar formado por médicos, enfermeras, psicólogos y personal de apoyo a la recuperación supervisan a los pacientes.
7. Implicación de la familia.
Los centros de la Fundación Recal basan su tratamiento en los principios y en los valores del Modelo
Minnesota, implantado en EE.UU. desde hace décadas, y que se ha reproducido en otros países del
mundo.
En Recal luchamos diariamente contra el insidioso y destructivo potencial de la adicción, promoviendo una cultura de recuperación estable en cada aspecto de la vida y del trabajo.
NUESTRA CULTURA
Existen dos culturas contrarias: la de la adicción y la de la recuperación. En Recal luchamos
diariamente contra el insidioso y destructivo potencial de la adicción, promoviendo una cultura de
recuperación estable en cada aspecto de la vida y del trabajo.
Tan pronto como la comunidad baje la alerta, la adicción se colará en el tratamiento para minar la
recuperación. Por este motivo, todos los implicados deben saber identificar este tipo de situación.
Uno de los beneficios de tratar a los pacientes en un espacio común y siguiendo un mismo programa,
es que se crea una comunidad con una sola finalidad terapéutica: la recuperación.
Crear y mantener una comunidad que promueva la cultura de recuperación es fundamental. El
objetivo es introducir a los pacientes y a sus familiares en una recuperación sostenible basada en el
cuidado y la ayuda mutua.
Esto, junto con la terapia de grupo, les prepara para recibir la ayuda que ofrecen los grupos
anónimos de ayuda mutua al finalizar el tratamiento.