Instalaciones de la Clínica RECAL
Espacios luminosos, seguros y pensados para la recuperación: residencia de ingreso en Majadahonda y centro ambulatorio en Madrid.
Primera fase
Centro de ingreso en Majadahonda
Nuestra sede principal acoge la fase intensiva del tratamiento en un entorno tranquilo y supervisado 24/7. Ofrece programa residencial y, cuando está indicado, modalidad ambulatoria.
El centro cuenta con despachos para atención médica y terapéutica (medicina, psiquiatría, enfermería y psicología sanitaria), sala multifunción, espacio de terapia artística, gimnasio interior y comedor. En el exterior dispone de zonas amplias para actividad y descanso, con pista multideporte, gimnasio exterior, futbolín y mesa de ping-pong. Los dormitorios se ubican en un módulo independiente, diseñado para favorecer la privacidad y el descanso.












Segunda fase
Centro ambulatorio en el centro de Madrid
El centro ambulatorio ofrece tratamiento ambulatorio cuando el caso no requiere ingreso, y también acoge la fase de continuidad y el programa de seguimiento para reforzar lo trabajado durante el tratamiento de Fase I.
Instalaciones luminosas y de fácil acceso, con salas amplias para terapia individual y grupal. Es el espacio donde se consolidan hábitos, se refuerzan herramientas terapéuticas y se acompaña la reintegración en la vida diaria.






Pisos
Pisos de apoyo en Pozuelo de Alarcón
Alojamiento seguro y estructurado para pacientes que continúan la Fase II ambulatoria y necesitan un entorno estable tras el ingreso.
Para aquellos pacientes que finalizan la Fase I en Majadahonda y no cuentan con un entorno seguro al que volver, Clínica Recal dispone de dos pisos en Pozuelo de Alarcón vinculados al tratamiento ambulatorio de Fase II.
Estos pisos ofrecen un espacio de convivencia estable mientras el paciente continúa su proceso terapéutico en el centro ambulatorio de Madrid. El objetivo es facilitar la transición entre el ingreso residencial y la vida diaria, manteniendo una estructura que favorezca la abstinencia, la responsabilidad personal, la continuidad terapéutica y la recuperación de rutinas saludables.






