Artículo revisado y actualizado en octubre de 2026
El arte es la forma en la que el alma expresa sus ideas, emociones o visión del mundo. El arte implica creatividad, que se plasma a través de múltiples recursos plásticos, lingüísticos, sonoros, corporales o la combinación de varias de ellas. El arte ha acompañado al ser humano desde sus primeros pasos y su función ha ido cambiando y enriqueciéndose. Es un tema que ha sido explicado en diferentes textos.
La utilización de diferentes modalidades de expresión artística para favorecer determinados procesos terapéuticos no es algo nuevo. La pintura, la fotografía, la danza, el cine, la literatura han servido para potenciar y sostener muchos procesos de cambio interior. También para tratar las adicciones el arte resulta una herramienta fundamental.
Suele resultar frecuente que muchos pacientes tengas dificultades no solo para expresar sus emociones, sino que tampoco son muy conscientes de ellas. ¿Cómo reconocer una emoción si nos movemos en términos de “bien”, “regular” o “mal” si nos piden que identifiquemos cómo nos sentimos? En nuestro centro existen grupos terapéuticos especialmente focalizados a este objetivo.
No obstante, durante las primeras semanas quizás sea en las sesiones de terapia artística donde se dan los pasos más importantes para establecer esta conexión. La profesora los va guiando a través de la realización de distintos trabajos que se realizan tanto de forma individual como en grupo.
Resulta más sencillo explicar una emoción a través de la realización un dibujo que respondiendo a una pregunta. Muchos pacientes se dan cuenta de las cosas que sienten o han sentido en la medida que realizan un dibujo o modelan un objeto con plastilina. Es un gran mecanismo que favorece la introspección. En definitiva ¡Expresar nuestras emociones es una de las funciones del arte!
