Artículo revisado y actualizado en septiembre de 2026
Dicen que la serenidad se consigue cuando uno es capaz de mantener la calma en el medio de la tempestad. Vivimos haciendo equilibrios en un ambiente lleno de eventos estresante, que se asemeja bastante a un mar bien agitado.
No es de extrañar que muchos se refugien en el alcohol o las drogas para evadirse de esta realidad. Sin embargo, en todas estas situaciones siempre nos han impresionado los ejemplos de hombres y mujeres que logran mantenerse serenos, sin importar lo adversas que sea la situación en la que se encuentran. Solemos admirar a las personas que lo logran porque se convierten en nuestros maestros.
¿Cómo se puede mantener la serenidad en estas condiciones? Dicen que la vida es un 10% de lo que ocurre y un 90% de cómo reaccionamos ante ello. Hay muchos recursos que nos ayudan a mantener la serenidad y la meditación guiada es uno de ellos. La meditación guiada implica dejarnos guiar por otra persona. Podríamos decir que es una relación de ayuda mutua.
En la meditación guiada confiamos en una persona con mayor conocimiento y experiencia en la práctica de esta técnica, para que nos ayude a enfocar la mente para alcanzar la serenidad. La efectividad de la meditación guiada en el tratamiento de las adicciones ha sido ampliamente documentada.
En nuestro centro solemos comenzar cada día realizando un ejercicio de meditación guiada. Los pacientes refieren que les resulta de mucha utilidad y es una práctica que muchos se llevan a su día a día una vez que terminan su tratamiento residencial.
