Alimentación consciente durante la recuperación de adicciones

Artículo revisado y actualizado en septiembre de 2026

Los resultados de varios experimentos sobre el efecto que tiene sobre la percepción de saciedad el acto de comer mirando el móvil o la tele pueden ser el soporte de este principio. Se ha constatado que estas conductas hacen que nos parezca que hemos comido menos cantidad de las que realmente hemos ingerido.

Es decir, a las personas les parece que no han comido lo suficiente. Al parecer, esto ocurre debido a que, aunque somos “multitarea”, nuestros recursos cognitivos y de procesamiento resultan limitados para encarar dos tareas que requieren una elevada carga atencional y de procesamiento.

Por ejemplo, en el acto de revisar el móvil, ver la tele o simplemente conversar mientras se está ingiriendo un alimento, una de las dos tareas se va a ver afectada. En este caso, la que sale perdiendo es la comida, pues nuestra dejamos de hacer un correcto inventario de las cantidades de comida que se ha ingerido.

La percepción de saciedad no es lo mismo que la sensación de saciedad. La primera es una valoración netamente subjetiva y la segunda es la real, que suele sorprendernos unos cuantos minutos después. Esto es muy sencillo de comprender, pasamos de creer que tenemos hambre y estar comiendo a sentirnos repletos de un minuto a otro.

La demora de la señal de saciedad para llegar hasta nuestra conciencia es un proceso fisiológico muy normal. Debido a ello, resulta necesario educar a las personas en los hábitos de la comida consciente. Para ello en nuestro centro se realiza una sesión cada semana durante la hora que dura la comida.

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