Artículo revisado y actualizado en septiembre de 2026
El programa de tratamiento por el que nuestro centro se guía, entre otros aspectos, favorece el desarrollo de principios espirituales como la honestidad, la receptividad, la buena voluntad, el servicio, la compasión, la humildad, el amor y la esperanza. En este corto queremos hablar de la importancia de la honestidad.
¿Por qué se dice que sin honestidad no es posible la recuperación? Ser honestos y actuar en consecuencia con la verdad y los propios principios brinda el soporte necesario para el desarrollo saludable de la propia identidad y la autoestima. Nuestro programa para la prevención de las recaídas le otorga un lugar muy especial.
La deshonestidad, por el contrario, genera una disonancia cognitiva que puede ser asumible a corto plazo, pero en el medio y el largo recorrido pasa una importante factura. En primer lugar, deshonestidad con los demás se queda rumiando en nuestra mente y es uno de los alimentos de la culpa.
En segundo, cargar con y tapar la deshonestidad de otro puede ser aún más peligroso, ya que es una trampa de la que resulta más difícil salir. Por último, la peor de todas las deshonestidades quizás sea la que uno comete contra sí mismo. ¡Es la más difícil de detectar!
Ser honesto y actuar de forma honesta no siempre es sencillo, pero es el camino que debe seguir aquel que quiere mantenerse abstinente y en recuperación. La primera mentira que guardamos echa a rodar la bola de nieve, que va creciendo en la medida que baja una pendiente y termina causando destrozos.
