Resiliencia y recuperación: reflexiones al terminar 2021

Artículo revisado y actualizado en octubre de 2026

El 2020 fue un año bien duro donde el mundo “se detuvo” cuando la Pandemia del COVID-19 nos obligó a confinarnos durante meses. En el 2021 aun se sufren las secuelas, aunque por suerte para muchos, también llegaron las vacunas. También ha sido el año de grandes desastres naturales donde destacan la erupción de un volcán que parecía no querer apagarse y unas inundaciones sin precedentes.

En fin, la vida parece querer ponernos a prueba una y otra vez. Sin embargo, como dice una frase, “la vida es un 10% de lo que ocurre y un 90% de cómo reaccionas”. La resiliencia del ser humano es una capacidad maravillosa que siempre tenga algo que celebrar. Tener salud, un techo donde cobijarse, estar con la familia o, simplemente, vivos pueden ser motivos más que suficientes.

La resiliencia es capacidad que tiene cada ser humano de enfrentar la adversidad y salir fortalecido de la experiencia. La resiliencia se compone de muchos factores como: tenacidad, autoeficacia, adaptación al cambio, control bajo presión, asertividad, optimismo y sentido del humor, por solo citar algunos. La forma en que se “mezclan” e influyen en la conducta depende de cada persona.

La vida no fue más fácil en 2021, pero ello nos obligó a volvernos más fuertes, a ser más resilientes. Al igual que el 2020, el 2021 llevó a muchos a límites que ni siquiera imaginaban que podrían resistir y a pesar de los obstáculos, aquí seguimos. ¡Feliz 2022!

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