Artículo revisado y actualizado en septiembre de 2026
Esta es una frase de Carl G. Jung y, aunque tiene una mayor aplicabilidad, en el área de las adicciones habla de los polos opuestos que ilustran la enfermedad y la recuperación. Muchos adictos en activo niegan que la falta de control consumo sea la principal causa de muchos de los problemas que tienen en su vida. Debido a ello, se encuentran prisioneros de su enfermedad.
Por otra parte, cuando un adicto acepta que tiene un problema ha dado el primer paso para el cambio: “admitimos que éramos impotentes ante nuestra enfermedad y que nuestra vida se había vuelto ingobernable”. La aceptación es una herramienta poderosa y liberadora, pues abre la conciencia a la necesidad de elegir un nuevo camino.
