La recaída comienza antes del consumo: señales que conviene reconocer

Artículo revisado y actualizado en septiembre de 2026

Cuando una persona que padece una adicción o un familiar busca ayuda en nuestro centro lo primero que necesita es dejar de consumir, necesita parar, pero siente que con sus recursos no puede. Es en este punto donde ofrecemos un entorno seguro para poder iniciar el camino de la recuperación en un entorno seguro.

Sin embargo, la recuperación es mucho más que dejar de consumir. ¡Es aprender a vivir si consumir! Para ello hace falta tener muy bien identificado nuestras reservas y detonantes; y cómo interactúan con nuestros defectos de carácter. En este sentido, el trabajo continuado de prevención de recaídas que realizamos facilita este camino.

Debemos entender que la recaída no comienza con el primer consumo sino mucho antes. La recaída comienza con cosas a veces simples, aparentemente intrascendentes y a las que le prestamos poca atención. Dos ejemplos muy comunes son el momento 1) en que la persona en recuperación decide no compartir un pensamiento de consumo o 2) en el que comente su primera deshonestidad y decide callar.

Comenzar a quedar con amigos de consumo o animar a conocidos a consumir delante suyo sin estar preparado porque, en definitiva, “hay que aprender a convivir con estas realidades” también son otros indicadores del inicio de una recaída. En fin, cualquier indicio de una vuelta a viejos patrones de conducta que eran frecuentes cuando la persona estaba en activo pueden darnos una pista.

Este post no intenta formar “detectives” que detecten recaídas, sino crear conciencia del duro trabajo que requiere la recuperación. Si tienes dudas sobre el tema o quieres emprender el camino de la recuperación, contacta con nosotros, podemos ayudarte

Scroll al inicio