Artículo revisado y actualizado en octubre de 2026
¿Quién mejor para entender lo que es el infierno que alguien que ha estado allí y ha logrado salir? Las buenas experiencias de incorporar adictos en recuperación dentro del staff datan de finales de los años 40 del siglo XX en la conocida experiencia Minnesota. Los testimonios de recuperación de personas en los grupos de AA motivaron a los profesionales sanitarios a dar este paso.
En las etapas iniciales del tratamiento muchos pacientes no suelen tener gran motivación o atienden a pocas razones. Cuando están frente a un profesional sanitario pueden decirle “tú sabrás mucho de libros, pero difícilmente podrás entender cómo me estoy sintiendo o por lo que estoy pasando”. Si este planteamiento no se desmonta se corre el riesgo que el paciente abandone el centro. Sin embargo, cuando una parte del equipo la conforman adictos en recuperación el camino resulta más sencillo.
No se obliga a ningún miembro del equipo a romper su anonimato o a identificarse con un paciente en una situación similar. Son la situación, el momento del paciente y el propio deseo del miembro del equipo los que determinan si se conecta desde la identificación y la propia experiencia.
Su mensaje alivia el dolor y transmite esperanza. Son ejemplos vivos de que la recuperación es posible. Cuando alguien cree que no se puede estar ni un día sin consumir, resulta muy alentador interactuar con personas que llevan 5, 10, 15 y más de 20 años abstinentes y en recuperación.
Estamos aquí para todo aquel que quiera hacer algo diferente. Como bien decimos, este Programa no es para el que lo NECESITA. Este Programa es para el que lo QUIERE. Te podemos entender porque hemos estados donde has estado. Te podemos ayudar porque si nosotros hemos salido adelante, tú también puedes hacerlo. Ponemos a tu disposición toda nuestra experiencia y las herramientas que nos han ayudado a transitar este camino.
