La adicción al ejercicio: un problema poco reconocido

La práctica compulsiva de ejercicio físico puede convertirse en una adicción. Pensemos en una persona que comienza a ejercitarse sistemáticamente para mejorar su salud y/o apariencia física. Esto es muy recomendable debido a los efectos positivos que tienen tanto la actividad física como el ejercicio sobre la salud física y mental.

 

La actividad física y el ejercicio son factores protectores para el manejo de numerosas enfermedades crónicas, la obesidad y el estrés. Sin embargo, como ocurre en nuestra relación con casi todo, el ejercicio resulta positivo en su justa medida. Un estudio realizado con más de un millón de personas nos ayuda a estimarla.

Por ejemplo, tres sesiones de 45 minutos de deportes de equipo, carreras, ciclismo, gimnasio, natación o caminata reducen a más de la mitad los “días malos” reportados en un mes, en comparación con aquellos que no practican ejercicio. Además, puede reducir entre el 12% y el 22% la carga asociada a problemas de salud mental.

'Pauta saludable para la práctica de ejercicio'

Si tuvieramos que sugerir una pauta saludable basada en el citado estudio, diría que tres o cuatro sesiones a la semana (45 minutos cada una) deberían ser suficientes. Estas cifras pueden variar según la edad, problemas de salud o entrenamiento deportivo.

Debido a ello, resulta cuanto menos curioso hablar de la práctica sistemática del ejercicio físico como un problema. Sin embargo, esto ocurre cuando la actividad se convierte en un fin en sí mismo y reemplaza otras actividades importantes de la vida cotidiana.

 

'La pasión por el deporte: impulso y compulsión'

Este efecto positivo del ejercicio puede hacer que muchas personas lo incorporen a su estilo de vida como un fin en sí mismo. Sin embargo, la pasión tiene dos caras: una armoniosa y otra obsesiva. La pasión armoniosa está relacionada con las consecuencias positivas del ejercicio, mientras que la pasión obsesiva puede llevar a la dependencia.

Un estudio publicado en el International Journal of Exercise Science reveló que las personas que se apasionan obsesivamente con el ejercicio tienen más riesgo de desarrollar un patrón de dependencia. Otro estudio sobre la validación de un inventario corto de adicción al ejercicio identificó dos dimensiones:

 

1.Elementos generales de la práctica sistemática del ejercicio:

    • El ejercicio como actividad más importante.
    • Uso para regular emociones.
    • Incremento en frecuencia e intensidad (tolerancia).
    • Irritabilidad cuando no se puede realizar.
    • Dificultades para reducir su práctica o dejarla.

2. Conflictos en relaciones interpersonales:

    • Asociados a problemas de alimentación, impulsividad y compulsión.
    • Búsqueda de sensaciones relacionada con la adicción al ejercicio.
    • Impulso y regulación emocional ligados a dificultades en relaciones interpersonales.

 

'Criterios para determinar si hay un problema'

Una revisión de 34 estudios internacionales identifica que entre el 3-7% de las personas que practican ejercicios sistemáticamente y entre el 6-9% de los deportistas están en riesgo de adicción al ejercicio. Este problema se entiende como un continuo entre una práctica saludable y la dependencia:

  1. Fase 1: Práctica saludable: El ejercicio se realiza por placer y beneficios para la salud.
  2. Fase 2: Ejercicio de riesgo: El ejercicio se convierte en un fin en sí mismo, con efectos emocionales negativos si se interrumpe.
  3. Fase 3: Ejercicio problemático: La vida se organiza alrededor del ejercicio, con rigidez en su práctica y conflictos interpersonales.
  4. Fase 4: Adicción al ejercicio: La frecuencia e intensidad se incrementan, con trastornos de comportamiento evidentes.

'Mecanismos de la adicción al ejercicio'

Existen mecanismos fisiológicos y psicológicos que explican la adicción al ejercicio físico. Fisiológicamente, la sensación de euforia relacionada con la disminución de la unión de opioides endógenos y la activación del sistema endocannabinoide, junto con el rol de las catecolaminas y bajos niveles de leptina, contribuyen a esta adicción. Psicológicamente, la sobredimensión del ejercicio como único medio para gestionar el estrés y las emociones puede llevar a síntomas de abstinencia al interrumpirse.

 

'Tocando fondo'

Para muchas adicciones, tocar fondo es un estado que indica un nivel de sufrimiento mayor que los beneficios del consumo. En la adicción al ejercicio, este fondo puede no ser evidente, ya que la actividad no siempre se percibe como un problema.

Por ejemplo, Joanna, una joven de 25 años, entrenaba un mínimo de seis horas diarias y compensaba las sesiones perdidas. Sus estudios y trabajo a tiempo parcial se vieron afectados, y su pareja terminó la relación. A pesar de reconocer problemas en su vida, Joanna no podía parar de entrenar. Necesitó ayuda profesional y farmacológica para manejar la ansiedad.

La adicción al ejercicio físico, aunque no sea una enfermedad reconocida, no es un problema menor. Afecta la salud, las relaciones, el trabajo y los estudios, y puede abrir la puerta al consumo de estimulantes y otros trastornos psicopatológicos. Este post busca concienciar sobre este problema.

Scroll al inicio